Testimonios de pacientes que han utilizado Isla Calma durante un tratamiento:

  • “Muy bonito, me he pasado el rato mirando al mar. Está muy bien porqué simplemente mirando al mar se me ha pasado el mal rato mucho más relajada.” Iluminada – 55 años
  • “¡Funciona, eh! ¡Funciona! ¡Se me ha pasado el rato mucho más agradable que lo normal!” Maria – 60 años
  • “Pensé, tras la experiencia de Isla Calma -que fue capaz de hacerme olvidar la silla del dentista-, que apenas estaba la tecnología abriendo el camino para devolver a la vida la belleza que nunca debió haber perdido.”

    Eduard Punset - 76 años

  • “¡Lo primero que he hecho ha sido asomarme al acantilado a ver lo que hay! Me ha encantado chapotear los pies por el agua, el ruido es muy relajante. No estás pendiente de si te van a pinchar o a hacer daño, porque estás pendiente de la tarea del juego.” Ana – 39 años
  • “Todo un entretenimiento, con dar un paseito por la Isla me ha valido. ¡No he notado ni el implante ni los puntos!” Reyes - 50 años
  • “Normalmente en el dentista estoy muy nervioso, aprieto las manos, tenso las piernas… esta vez he estado mucho más tranquilo. Se me ha hecho súper corto.” Luis Javier – 39 años